

El Ginecológico Riojano realiza en el último año más de 250 tratamientos de fertilidad.
- ¿Son bebés saludables?
- Absolutamente. Sólo arrastrarán los mismos problemas que la población en general. En ellos se dará la misma tasa de malformación y los problemas genéticos que pueda tener una pareja normal.
- ¿Qué ha aportado la vitrificación?
- La principal ventaja es que antes de proceder a la congelación del embrión se le extrae todo el agua y luego se congela. Esto aumenta las tasas de supervivencia y de embarazo, porque además de sobrevivir, quedan menos dañados. Es una herramienta útil en los casos en los que el número de embriones obtenidos es elevado. Los mejores embriones son seleccionados para ser transferidos. El resto es vitrificado. Los embriones vitrificados podrán ser utilizados en un ciclo posterior si la paciente no ha conseguido gestación en la primera transferencia.
- ¿Ya no hay trabas para que una mujer se quede embarazada?
- No exactamente. A veces hay otros factores, depende mucho de la edad de la mujer, el tratamiento que sigue, sus circunstancias ginecológicas. Lo que sí se está haciendo es aumentar las tasas de gestaciones.
La edad de la mujer
- En cuanto a la edad, ¿dónde están los límites?
-Hace poco una paciente tuvo su primer hijo con 49 años y todo salió muy bien, pero porque era una mujer saludable. Decidimos tirar para adelante y salió bien. También han llegado otras con 50 años o más, pero en el Centro Ginecológico Riojano nos acogemos al consenso médico de no iniciar estas técnicas por encima de los 50 años. Además, en estas edades las mujeres están en un periodo bajo de su calidad fértil y no responden al tratamiento convencional. Para eso está la ovodonación, pero siempre para mujeres con edades inferiores a 50 años.
- ¿Y con la vitrificación?
- Una vez que la mujer ha congelado o vitrificado los embriones, y si han sobrevivido al proceso, los puedes tener eternamente. Una chica que se ha hecho este tratamiento con 30 ó 35 años y viene diez años después lo único que necesita es preparar el útero, aunque ella ya no tenga reserva ovárica. Aquí juega un papel fundamental la ovodonación.
- ¿Y hay donantes?
- Últimamente están aumentando. En cualquier caso, hay que animar a las mujeres para que donen sus óvulos. No deja de ser un gesto altruista: ayudan a otras mujeres a ser madres. A cambio, reciben una compensación económica por las molestias ocasionadas.
- ¿En las técnicas de reproducción se puede hablar de milagros?
- No, hablamos de técnica y ciencia pura y dura.
- ¿Las parejas ponen reparos éticos?
- Hay quien pone reparos por el hecho de generar embriones que no se van a transferir. Ahora, con la posibilidad de la congelación, los pacientes prefieren optar por este método, que les posibilitará, además, utilizarlos en posteriores transferencias. En otros casos, son destinados a la investigación.


